Google+ Followers

Buscador

BVH Poesia

domingo, 18 de febrero de 2018

Olga Edith Romero .- Natural

'Hay momentos en que la vida es
una bruma que no se puede navegar'
Juan Gelman ('Valer la pena')



Intentó ser historia amó lo natural
llenó el vacío/ creó un destino
conquistó el abismo de la grieta
y dudó de la huella.

Un día cualquiera se fue/ sin dejar marcas
y olvidó la creación/ dio la espalda a sí mismo.

Sonrió fue atracción/
separó pensamientos/ sumergió los sentidos
quebró las palabras.

Pasaron vientos lluvias soles dolores/
celebraciones desbordes carencias/
La memoria recuerda cuando quiere
o se arriesga a olvidar en los rincones
medidos sueños en cenizas.

Ella lo llamó un día/ dejó correr el agua/
le mostró los reflejos del deseo/
la verdad no posible
lo no recuperable.

Él acostumbrado a torpezas de varones
lloró la pequeñez de no ser grande.

viernes, 16 de febrero de 2018

Isabel de Vega .- Glosa de la misma á este villancico

Nunca más vean mis ojos
cosas que le den placer
hasta tornaros á ver.



Si pudiese con la vida 
recobrarse el bien perdido,
yo la doy por bien perdida,
que el morir no es á medida
del dolor que he padecido;
y pues veros apartar
fué causa de mis enojos,
pues no queda que mirar
ni lágrimas que llorar,
nunca más vean mis ojos.
¿Qué puedo ya ver, señora,
habiéndote visto en mí?
que el que te vido y te adora
no puede vivir un hora
más que cuando vive en ti;
mas pues que con mis gemidos
no puedo ya detener,
no se acabe el padecer,
ni suenen á mis oídos
cosas que les den placer.
Cuando me atormenta amor
con temor, ausencia y muerte,
tengo yo por buena suerte
vivir con tanto dolor
á trueque de esperar verte;
pero porque de sufrir
no se canse el padecer,
finge mi mal un placer
qu′es imposible sentir
hasta tornaros a ver.

jueves, 15 de febrero de 2018

Fray Luis de León .- ODA XI - AL LICENCIADO JUAN DE GRIAL

Recoge ya en el seno
el campo su hermosura, el cielo aoja
con luz triste el ameno
verdor, y hoja a hoja
las cimas de los árboles despoja.

Ya Febo inclina el paso
al resplandor egeo; ya del día
las horas corta escaso;
ya Éolo al mediodía,
soplando espesas nubes nos envía;

ya el ave vengadora
del Íbico navega los nublados
y con voz ronca llora,
y, el yugo al cuello atados,
los bueyes van rompiendo los sembrados.

El tiempo nos convida
a los estudios nobles, y la fama,
Grial, a la subida
del sacro monte llama,
do no podrá subir la postrer llama;

alarga el bien guiado
paso y la cuesta vence y solo gana
la cumbre del collado
y, do más pura mana
la fuente, satisfaz tu ardiente gana;

no cures si el perdido
error admira el oro y va sediento
en pos de un bien fingido,
que no ansí vuela el viento,
cuanto es fugaz y vano aquel contento;

escribe lo que Febo
te dicta favorable, que lo antiguo
iguala y pasa el nuevo
estilo; y, caro amigo,
no esperes que podré atener contigo,

que yo, de un torbellino
traidor acometido y derrocado
del medio del camino
al hondo, el plectro amado
y del vuelo las alas he quebrado.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Jorge Hübner Bezanilla .- La luz

La luz tendió en la tarde ligeros gobelinos, 
se hizo pronto un incendio en que el mundo iba a arder, 
cayó después en lluvia de azul por los caminos: 
yo la he visto variar como alma de mujer.

La luz con unas nubes hizo encendida fragua, 
disfrazó a los torreones con un amplio albornoz; 
alzó náyades diáfanas de la paz de las aguas: 
la luz formó de nada sus mundos, como Dios.

Vi al arroyo jugando con la luz del Oriente, 
en pupilas de niño sorprendí su claror,
entró a la pieza triste de una convaleciente: 
la luz se ha dado a todos, como Nuestro Señor.

Por la luz los botones me enseñaron dulzuras, 
una tarde violeta me dijo que llorara 
y los astros formaron frases claras y puras: 
sin la luz toda cosa su misterio guardara.

¡Mensaje que de lo hondo del misterio camina 
y dilata los pechos como rosas abiertas,
y que deja temblando una estrella divina 
en la inmovilidad de las pupilas muertas!

lunes, 12 de febrero de 2018

Otoniel Guevara .-Viernes 18

Cierro el tema de tu falta de existencia.
Abro, en cambio, los libros, la tarde, las piernas
de tu mejor amiga. No acepto adjetivos para esto.
Simplemente me voy quedando solo, lo que me rodea lo hace
con el claro propósito de abandonarme, de asfixiarme
con mi propia sangre, de llevarse mi aire, mis besos, mi piel
y mis cordales lo más triste posible de donde yo navego, de
donde
vos amás, de donde ya no soy más que el miserable
que lo haperdido todo para poder sentarse
en un ladrillo lleno de musgo a escribir tu nombre
que maldigo, a dibujar
tu cuerpo que con rabia deseo.
Y a borrar. Borrar y borrar con las manos paralizadas
por el dolor. Borrar con las uñas, con el sueño, con la nada.
Borrarte con todas mis erecciones.

Es posible que vuelva a ver la luz, pero ahora
ya amo las sobmras y se me antoja que la noche es tu sexo
y ya no quiero salir de ella, de él, de ya no sé qué hacer.





Noviembre de 1991

viernes, 9 de febrero de 2018

Susana Giraudo .-Trizas

Tiene una virtud,
son sus manos remotas.

Vuelve a veces buscando
la roca viva
refugio de finales
y el polvoriento violín
del que brotan
crisálidas perfectas.

Por el suelo,
en oscuro desorden,
las sombras,
móviles claroscuros
mixturan
las trizas detenidas
de una máscara.


________________________


Briciole


Ha una virtú,
le sue mani sono remote.

Ritorna a volte cercando 
la roccia viva
rifugio di finali
e il polveroso violino
dal che spuntano
crisalidi perfette.

Per il suolo,
in buio disordine,
le ombre,
mobili chiaroscuri
mescolano
le briciole ferme
di una maschera.

jueves, 8 de febrero de 2018

Ramón López Velarde .- OFRENDA ROMÁNTICA



Fuensanta: las finezas del Amado,
las finezas más finas,
han de ser para ti menguada cosa,
porque el honor a ti resulta honrado.

La corona de espinas,
llevándola por ti, es suave rosa
que perfuma la frente del Amado.

El madero pesado
en que me crucifico por tu amor
no pesa más, Fuensanta,
que el arbusto en que canta
tu amigo el ruiseñor
y que con una mano
arranca fácilmente el leñador.

Por ti el estar enfermo es estar sano;
nada son para ti todos los cuentos
que en la remota infancia
divierten al mortal;
porque hueles mejor que la fragancia
de encantados jardines soñolientos,
y porque eres más diáfana, bien mío,
que el diáfano palacio de cristal.

Pero con ser así tu poderío,
permite que te ofrezca el pobre don
del viejo parque de mi corazón.

Está en diciembre, pero con tu cántico
tendrá las rosas de un abril romántico.

Bella Fuensanta,
tú ya bien sabes el secreto: ¡canta!